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Área Laboral

El objetivo de la integración laboral es desarrollar la metodología de apoyo adecuada para que las personas con discapacidades severas se incorporen a un puesto de trabajo en la empresa ordinaria, en no más tiempo que el que la sociedad invierte en una persona cuya inteligencia oscila en torno a la media para prepararla laboralmente .
De este modo, el Empleo con Apoyo se constituye como la alternativa que permite a la persona con discapacidad severa adquirir la formación laboral, necesaria y suficiente, para incorporarse, consolidar y prolongar en el tiempo, el desempeño de un puesto de trabajo en la empresa ordinaria, al conseguir el ajuste entre los contenidos formativos que se han de recibir y la metodología que les permitirá asimilarlos.


En el área de integración laboral del Projecte Trèvol, no se pretende dar respuesta inmediata a posibles ofertas de empleo, sino convertir el acompañamiento en el proceso de formación laboral, tal y como la Formación Profesional o la universidad lo es para otras personas.


Sobre todo, en el caso de la persona con discapacidad intelectual, especialmente si está gravemente afectada, la incorporación a un puesto de trabajo con el objeto de producir un rendimiento inmediato a la empresa es imposible. Eso sería algo similar a pedirle a un recién licenciado que pudiera dirigir una multinacional, a nadie se le ocurriría esto. Pero exactamente igual de absurdo sería pretender que el recién licenciado adquiriera con el tiempo la capacidad suficiente para eso, sin desarrollarse trabajando en el mercado laboral.


Descripción del proceso - La intervención del equipo técnico se realiza de forma distinta según las distintas fases:
1. Fase inicial:
Este periodo tiene como finalidad, por una parte, que la persona con discapacidad se inserte en un grupo de referencia y empiece a desarrollar aquellos aspectos de la personalidad que le facilitarán la incorporación a un puesto de trabajo: hábitos, autoestima, confianza, responsabilidad... Estos aspectos se desarrollan no tanto por la intervención directa del equipo técnico, cuya intervención se centra sobre todo en la incorporación de hábitos adecuados y sentido de la responsabilidad, como por la identificación que se produce con los compañeros que ya se han incorporado a esos puestos de trabajo.
En el caso de personas con discapacidad física o sensorial severa, sí es muy importante el apoyo técnico en la recuperación de los problemas emocionales y de la personalidad.
2. Fase de acompañamiento:
La persona se incorpora al puesto de trabajo y ha de aprender todo lo relativo al mismo en cuanto a tareas, ritmo, calidad, producción, compañeros, desplazamientos dentro y fuera de la empresa...
El proceso es delicado y no siempre culmina con éxito. Las causas del fracaso están en errores en la primera fase o por la incidencia de variables que no han sido controladas o no se pueden controlar.
El preparador laboral
- Deberá utilizar estrategias de enseñanza-aprendizaje que suplan las carencias cognitivas y afectivas o de personalidad que presenta la persona con discapacidad;
- Sin interferir en el proceso productivo de la empresa, deberá poner en marcha los métodos que le permitan a esta persona en concreto interiorizar todos los elementos que tendrá que aprender;
- Y encontrar el equilibrio entre el desarrollo de la autonomía de la persona en la empresa, la participación e incorporación de las figuras propias del entorno laboral (compañeros, jefes...) y la implantación y mantenimiento de actitudes coherentes en todos y cada uno de ellos.
No es por tanto, como suele entenderse, enseñar un cuantas tareas que además suelen ser sencillas sino un proceso extremadamente complejo, se trata de cubrir las funciones que la inteligencia y la personalidad realizan de forma automática y hacerlas accesibles para aquella persona cuyas capacidades en ambos aspectos están limitadas.
Este proceso en personas gravemente afectadas es, el más caro de todos y puede prolongarse en personas muy afectadas hasta una año, poco más o menos, lo que es mucho menos tiempo que el que se dedica en los centros ocupacionales o centros especiales de empleo que funcionan en la actualidad.
En esta fase la estructura tendrá que ser capaz de proporcionar los recursos de apoyo que sean necesarios para facilitar y agilizar el proceso.
La reacción de la estructura de apoyo a las variaciones del proceso, ha de ser rápida, de lo contrario pueden crearse problemas que cuando se llega a intervenir ya no es posible solucionarlos; es importante prestar el apoyo adecuado, ya que la persona en su evolución ha de llegar a ser capaz de adaptarse a la dinámica de la empresa, si se quiere culminar el proceso con éxito.
Los recursos de apoyo deben cubrir un espectro muy amplio de necesidades: todas las que puedan surgir.
En esta fase el preparador laboral debe conseguir que la persona con discapacidad:
- Aprenda las tareas del lugar de trabajo.
- Aprenda las conductas adecuadas para el mismo.
- Consiga de manera definitiva y sistemática el porcentaje de rentabilidad de su trabajo.
- Aprenda nuevas tareas que enriquezcan su lugar de trabajo, cuando la empresa considere que sí puede realizarlas; iniciándose nuevamente el proceso de aprendizaje empleado al inicio.
Todo ello al tiempo que controla las variables de calidad y ritmo de trabajo.
Con el fin de hacer posible el acceso al empleo a todas las personas, tengan el grado de discapacidad que tengan, en la fase de acompañamiento se distinguen dos momentos, uno previo a la contratación y otro posterior.
Cuando la persona con discapacidad se incorpora a un puesto de trabajo, comienza su aprendizaje, durante este período de tiempo no existe contrato laboral sino un llamado “Acuerdo de prácticas” (Anexo) que se comunica a la inspección de trabajo y que firma la persona con discapacidad y su representante legal (si lo tiene), el gerente de la empresa y la dirección del Projecte Trèvol. Durante este tiempo la persona cuenta con un seguro de accidentes individual que se contrata a tal efecto y su permanencia en el puesto de trabajo no será superior a tres o cuatro horas diarias; cuando el rendimiento alcanzado por la persona en el puesto de trabajo es óptimo, se procede a la contratación, lo cual no significa que el acompañamiento tenga que finalizar en ese momento.
El acompañamiento finaliza cuando el preparador lo considera posible y conveniente; la intensidad del mismo variará en función de las necesidades y normalmente será muy intenso al principio (todo el tiempo) para ir reduciéndose poco a poco.
3. Fase de Seguimiento y carrera:
La fase de seguimiento comienza cuando el preparador laboral entiende que la persona ya se mueve con autonomía en la empresa.
El seguimiento puede ser más o menos intenso en función de las siguientes variables:
- Grado de autonomía desarrollado por la persona con discapacidad.
- Grado de implicación de los compañeros (apoyos naturales)
- Actitudes
- Complejidad de las tareas.
El seguimiento es por tanto una prolongación de la segunda fase que a medida que se va extendiendo en el tiempo, puede culminar con una o dos visitas al año de unos quince a treinta minutos de duración. Para llegar a este punto del seguimiento, se puede tardar unos dos o tres años en los casos mas extremos, con visitas cada vez más espaciadas en el tiempo.
El seguimiento se interrumpe cuando se produce un cambio de circunstancias (rotación de puestos de trabajo, problemas personales...) que alteran el proceso en cuyo caso se debe volver a la fase dos durante un periodo de dos o tres meses o poner en marcha recursos de apoyo ya sean internos a la estructura (apoyos técnicos) o externos (apoyos naturales) según las necesidades concretas de esa situación.
Cuando hablamos de desarrollo de carrera en el caso de la persona con discapacidad, al igual que en el resto de las personas, nos referimos a la progresión profesional que puede darse bien por un enriquecimiento del puesto de trabajo o bien porque la persona con discapacidad pueda optar y mejorar su situación laboral en otro puesto de trabajo dentro de la misma empresa o en otra empresa.

Búsqueda de empleo
La persona con discapacidad severa, especialmente si esa discapacidad es intelectual y está gravemente afectada, no puede incorporarse a un puesto de trabajo con el objeto de producir un rendimiento inmediato a la empresa. Si así fuera sería suficiente con utilizar agencias de colocación para su inserción social. El proceso es otro,
puesto que se trata de personas que:
1- No pueden generalizar los aprendizajes de un entorno a otro.
2- No pueden, especialmente cuando están gravemente afectados, realizar las síntesis necesarias para aprender las tareas del puesto de trabajo.
3- Ni tampoco desarrollar los mecanismos para solucionar los problemas que pudieran aparecer.
La empresa ha de saber que incorpora un trabajador a corto-medio plazo (nunca inmediato) y además que proporciona un entorno para el aprendizaje, por lo que ha de admitir al preparador laboral, lo que, de alguna manera, la convierte en parte del proceso.
Dicho esto, la búsqueda de puestos de trabajo se realiza de dos formas:
a) A través de la ofertas del Servicio Valenciano de Empleo y Formación:
Todas las personas susceptibles de incorporarse a un puesto de empleo están inscritas como demandantes de empleo. Se responde a todas las ofertas acudiendo a todas las entrevistas, aun cuando se sepa de antemano que la persona seleccionada por este servicio no podrá desempeñar el puesto de trabajo. Esto nos facilita la entrada en la empresa para explicar el proceso y si es posible captarla.
b) Se realizan campañas de búsqueda de empleo utilizando los medios de comunicación escrita locales y seleccionando empresas a las que se visita expresamente con el fin de captarlas como posibles empleadoras.
Una vez captada la empresa se procede al estudio y análisis de los puestos de trabajo para ver la incidencia de los mismos en los procesos que tiene establecidos la empresa, posibles interferencias en el proceso de adaptación de la persona con discapacidad al puesto y establecimiento de los mecanismos o posibles subprocesos, que se diseñarán específicamente a través de los cuales se podrá realizar dicha adaptación.
Solamente cuando se disponga de candidatos que puedan incorporarse a un puesto de trabajo y rendir de manera inmediata se responderá a las ofertas de empleo. Generalmente lo que se busca son puestos que serán reales a corto y medio plazo, que será cuando la persona con discapacidad pueda ya aportar su rendimiento.

Selección de candidatos
Es fundamental en esta fase contar con la participación de la persona con discapacidad como sujeto activo que participará decididamente en el proceso de toma de decisiones que van afectar a su vida. Aún con personas muy gravemente afectadas lograr su participación ?y esto siempre es posible? es fundamental para alcanzar el éxito que se desea. Cuando esta participación no se produce hay muchas probabilidades de fracaso.
En el Projecte Trèvol todas las personas cuando se incorporan al Projecte firman un contrato de incorporación en el cual asumen que siempre tendrá preferencia en la selección de los candidatos la persona más gravemente afectada, ya que se entiende que tendrá menos oportunidades de empleo. La selección como es natural se realiza a partir del ajuste entre el perfil de los posibles candidatos y los requerimientos del puesto.
También conviene tener en cuenta que cuando una persona no culmina con éxito un proceso de integración en una empresa ordinaria suele culminarlo en la siguiente. Lo que nos índica que no es su incapacidad la causa de los fracasos cuando no se utiliza la metodología del empleo con apoyo–acompañamiento sino la actuación que con ellos se desarrolla.

Descripción del proceso de intermediación laboral
Esta fase hace referencia al momento en que se pone en contacto a la persona con discapacidad y a la empresa. En algunos casos de personas con discapacidad física y sensorial, en los que no es necesario el acompañamiento, este punto es el instrumento único para la integración laboral.
El mediador, no sólo presenta al candidato seleccionado sino que intervendrá en la solución de posibles conflictos que pudieran darse entre la persona con discapacidad y la empresa o algún miembro de la misma. Su papel será el de facilitador:
a) Tanto de cara a la persona con discapacidad:
- Para hacerle comprender alguna situación, si fuera el caso.
- Buscar recursos formativos o de otro tipo
b) Como de cara a la empresa:
- En el mismo sentido de justificación
- Incluso llegando a exigir, si fuera necesario, que se cumplieran los derechos del trabajador.

Descripción del taller de repliegue
Actualmente el repliegue se realiza con la reincorporación a las líneas de formación de la persona que queda en situación de desempleo. Lo cual en la mayor parte de los casos es contraproducente porque se vive como un retroceso. Razón por la cual se está estudiando crear un taller real que seguramente se creará a partir de un Centro Especial de Empleo.

 
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