Projecte Trèvol. Estructura de apoyo

Estructura de apoyo

El proyecto Trèvol es una estructura de apoyo con un equipo profesional que debe actuar como intermediario entre la sociedad y las personas con discapacidad, para que éstas se beneficien de los procesos de socialización e integración, formación y desarrollo que la sociedad ha creado para el conjunto de la población; facilitando así el que estas personas pasen de ser individuos dependientes y asistidos a ser contribuyentes activos o lo que es lo mismo pasar de ser y vivir como población pasiva a ser población activa en toda la amplitud de la expresión y en todos los ámbitos de la vida.

El resultado es la transformación de la persona dependiente y asistida en población activa contribuyendo como otro trabajador con su esfuerzo y desarrollándose, desde el punto de vista social, como cualquier otra persona.

El organigrama muestra una figura circular porque:

  1. La función de dirección, auque si es la responsable última de la toma de decisiones y procesos de gestión, lo hace, no tanto imponiendo su forma de hacer, como siendo el elemento integrador y coordinador de todas las posibles iniciativas, las propias y las de la totalidad del equipo.
  2. Es necesario un flujo de comunicación constante entre todos los elementos de la estructura, permitiendo todas las combinaciones posibles de las distintas aportaciones de los técnicos. Esto dota a la estructura de una capacidad de anticipiación, acción y reacción que ninguna otra estructura permite alcanzar.
  3. Desde un punto de vista estrictamente cualitativo y considerando que el objetivo es la integración en el entorno ordinario con multitud de variables incontroladas interactuando entre sí. Cuando han de intervenir, todas las funciones necesitan dar respuesta a la mayor brevedad y flexibilidad posible, por lo que deben estar conectadas por sí mismas, unas con otras, y no necesariamente mediante la figura central de la dirección. Una estructura lineal implicaría más lentitud en el sistema de comunicación interna.
  4. Otorga a la dirección la posibilidad de convertir todos los flujos de comunicación en comunicación formal, impidiendo que la comunicación informal se convierta en una amenaza para la propia estructura.